
Los estratos son años acumulados uno sobre otro, y una inspección los revisa capa a capa. Leer bien cada capa, y saber cuál se discute, es la diferencia entre una liquidación firme y una anulada.
«Hacienda no siempre somos todos.»
El procedimiento tributario está diseñado para que la Administración llegue con ventaja: actúa con prerrogativas que ningún contribuyente tiene, y esa desproporción obliga, en la mayoría de los casos, a acudir a los tribunales contencioso-administrativos para pedir el auxilio judicial que la vía administrativa no da. Las cifras oficiales lo confirman: una parte muy relevante de las liquidaciones y sanciones recurridas acaba anulada, total o parcialmente, por los tribunales económico-administrativos y por la jurisdicción contenciosa [cifra pendiente de verificar].
Por eso una inspección no se gana en la última diligencia, sino en la primera. Equilibramos la balanza desde el primer requerimiento, cuidando lo que se aporta y lo que se dice, porque de ese expediente dependerán la reclamación, el recurso contencioso y, si llega, la vía penal por delito fiscal. Defendemos a empresas, directivos y patrimonios familiares hasta el final: TEAR, TEAC, Tribunales Superiores de Justicia, Audiencia Nacional y Tribunal Supremo.
Inspecciones tributarias
Asistencia en diligencias, alegaciones, actas y acuerdos, con estrategia desde el primer requerimiento.
Derivaciones de responsabilidad
Defensa de administradores y socios frente a la reclamación de deudas de la sociedad (artículos 42 y 43 LGT).
Reclamaciones y recursos
TEAR, TEAC, Tribunales Superiores de Justicia, Audiencia Nacional y Tribunal Supremo.
Sanciones y delito fiscal
La frontera entre la sanción administrativa y la vía penal, y la defensa en ambas.
Valoraciones, residencia y operaciones vinculadas
Discusión técnica con pericial económica propia.
Cómo trabajamos
Leemos el expediente completo antes de proponer nada. Decidimos con el cliente qué se discute y qué no, cuantificamos el riesgo y fijamos la estrategia que servirá en todas las instancias, porque lo que se calla en inspección no se puede decir después. Trabajamos con economistas, catedráticos, auditores y antiguos inspectores de Hacienda cuando la materia lo exige.
