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presenta · Desde el pasillo

La terminal

Hacienda y los días que nadie vio
Inspirado en La terminal · Steven Spielberg, 2004
InternacionalFiscal y tributarioNoviembre 20264 min de lectura

Vive fuera, trabaja fuera y paga sus impuestos fuera. Y un día Hacienda le dice que nunca se fue.

La historia de muchos españoles que viven fuera bien podría haberla firmado Steven Spielberg. En La terminal, Viktor Navorski aterriza en Nueva York con un pasaporte en regla y descubre que, mientras volaba, un golpe de Estado ha borrado a su país del mapa diplomático. El pasaporte es auténtico. Pero ya no le sirve para nada. Y Navorski se queda meses atrapado en el aeropuerto, sin ser de ningún sitio.

Cambiemos el aeropuerto por la Agencia Tributaria. Usted se marchó de España hace años, tiene su casa y su trabajo en otro país, paga allí sus impuestos y guarda un certificado de residencia con todos los sellos. Un día llega una carta de Hacienda: para la Inspección, usted nunca salió de la terminal. Y le reclama el IRPF de todo lo que ha ganado en el mundo.

El pasaporte que no abre puertas

La regla parece fácil: quien pasa en España más de 183 días al año es residente fiscal aquí. Pero no es la única. También lo es quien tiene aquí el centro de sus negocios, y Hacienda presume residente a quien mantiene en España a su pareja y a sus hijos.

¿Y el certificado de residencia del otro país? Como el pasaporte de Navorski, casi nunca basta. Sirve para algo muy concreto, que los viajes cortos no se sumen a los días pasados en España, pero no frena a una Inspección que sostiene que usted estuvo aquí más de la mitad del año o que aquí sigue estando su vida.

El hombre que cuenta los días

En la película, Frank Dixon, el responsable de aduanas, vigila a Navorski desde la sala de cámaras y apunta cada paso que da. Hacienda hace lo mismo con el rastro que todos dejamos: la tarjeta de crédito, los billetes de avión, la factura de la luz, el móvil. Y cuenta con generosidad: aterrizar en Barajas a las once de la noche ya suma un día entero en España.

Pero Dixon tiene un punto ciego. Cuando la Inspección le sitúa en Madrid un lunes y otra vez el viernes, tiende a dar por hecho que también estuvo aquí de martes a jueves. Son días presuntos, días que nadie ha visto. Y quien afirma algo tiene que probarlo: si Hacienda dice que usted pasó aquí más de 183 días, es ella quien tiene que demostrar cada uno.

Cómo se sale de la terminal

Navorski sale del aeropuerto cuando consigue demostrar quién es y a qué ha venido. Usted, también. Guarde los billetes, las tarjetas de embarque, los contratos y las facturas con el mismo celo con que él guardaba su lata de cacahuetes. Si llega la carta, no acepte el calendario de Hacienda sin revisarlo día por día. Muchas veces la residencia se decide en una docena de días que nadie ha probado. ¿Está seguro de que Hacienda ha contado bien los suyos?

La letra pequeñaArt. 9.1 de la Ley del IRPF: más de 183 días, núcleo de intereses económicos y presunción por cónyuge e hijos menores; el certificado de residencia solo excluye el cómputo de las ausencias esporádicas, y frente a paraísos fiscales Hacienda puede exigir prueba de 183 días de estancia. STS 1829/2017, de 28 de noviembre: una estancia fuera de más de 183 días no es «esporádica». TEAC, resolución de 28/03/2023 (RG 00/04045/2020): cualquier fracción de día computa como día de presencia. Carga de la prueba: art. 105 de la Ley General Tributaria.
Margarita Santana LorenzoDirectora · Abogada penalista · LinkedIn

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